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Nuoro

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La Casa Nuoro fue diseñada para una familia pequeña, equilibrando apertura y privacidad mediante una cuidadosa disposición de los ambientes. El acceso se realiza a través de un patio abierto, que se conecta directamente con el área de estar y comedor mediante una gran ventana corrediza, estableciendo un diálogo fluido entre los espacios exteriores e interiores.

La ventilación natural y la integración de la vegetación guían la composición espacial. Un estudio central se ubica entre los dos dormitorios, asegurando cercanía e independencia al mismo tiempo, mientras que los baños privados preservan la intimidad de cada área de descanso.

Hacia la calle, la fachada se resuelve con muros macizos de tonos claros y aberturas medidas, que protegen la intimidad de la familia y regulan la incidencia del sol mediterráneo. Hacia el interior, en cambio, la casa se abre por completo al patio, que funciona como una habitación más: un espacio de sombra y vegetación donde se prolongan las comidas y las reuniones durante buena parte del año.

Los materiales se eligieron por su durabilidad y su relación con el lugar: pisos continuos de tonos piedra, revoques a la cal y madera en carpinterías y mobiliario fijo. La iluminación, integrada en cielorrasos y muebles, refuerza la sensación de calma y permite que los ambientes cambien de carácter del día a la noche sin perder su simplicidad.

Un placard continuo integrado a lo largo del pasillo define el eje de circulación, combinando funcionalidad y claridad espacial. La vivienda se presenta como simple a primera vista, pero revela una organización intencional y una disposición precisa que dan forma a la vida cotidiana.