Olive Ave
Antiguamente una estación de servicio, este sitio fue reimaginado como un diner vibrante que se reconecta con su entorno urbano. La nueva organización se articula a partir de un eje de acceso claro, con la cocina y las áreas de servicio dispuestas de manera discreta en la parte posterior. Dos patios definen el proyecto, aportando luz, aire y vegetación al espacio, al tiempo que ofrecen áreas de sombra bajo árboles de nueva plantación.
Hacia el frente urbano, las explanadas antes en desuso se transformaron en áreas de estar públicas, extendiendo el restaurante hacia el barrio y suavizando la transición entre la ciudad y la experiencia gastronómica. Tanto en el interior como en el exterior, una variedad de disposiciones de asientos permite adaptarse a distintos grupos y ocasiones, creando un ambiente equilibrado que resulta a la vez dinámico y acogedor.
El interior se concibe como un espacio luminoso y flexible, donde la barra, las mesas y los sectores de asientos tipo booth se organizan alrededor de los patios para que, desde cualquier lugar del salón, la vegetación forme parte de la experiencia. Grandes superficies vidriadas borran el límite entre adentro y afuera y permiten que, en los meses templados, el restaurante funcione prácticamente como un espacio abierto.
La materialidad combina referencias al pasado del sitio con un lenguaje contemporáneo: estructuras metálicas expuestas, superficies de hormigón y madera, y una iluminación cálida que transforma el carácter del lugar del día a la noche. El paisajismo, con especies nativas de bajo mantenimiento, aporta sombra y frescura, y convierte las veredas en una extensión natural del restaurante.
El resultado es un restaurante que integra arquitectura, paisaje y comunidad, transformando un antiguo sitio industrial en un espacio de encuentro y conexión.