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Eduardo Costa

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La renovación de este departamento se centró en repensar el espacio y la luz. El proyecto incorpora un patio exterior como elemento central, estableciendo una nueva relación con el exterior donde antes solo existían muros. Una nueva distribución de planta abierta responde a las necesidades contemporáneas, mejorando la circulación y la entrada de luz natural, mientras que una paleta cálida y serena refuerza la continuidad espacial y el confort.

El punto de partida fue un departamento compartimentado, con ambientes pequeños y poca relación entre sí. La intervención eliminó divisiones innecesarias para unificar estar, comedor y cocina en un solo espacio continuo, ordenado a partir de un núcleo de guardado que separa sin cerrar y organiza los recorridos de la casa.

El patio se convierte en el corazón del proyecto: un jardín vertical lo transforma en una extensión verde del interior, visible desde casi todos los ambientes gracias a grandes aberturas vidriadas. La luz que ingresa por este nuevo vacío recorre la planta durante todo el día y cambia por completo la percepción de la escala del departamento.

Los pisos de madera natural, los muros en tonos claros y una carpintería a medida de líneas simples resuelven el guardado sin interrumpir la continuidad visual. La cocina se integra al espacio social con frentes lisos y una mesada despejada, mientras que el dormitorio y el baño se resuelven con la misma lógica de materiales cálidos y detalles precisos. El resultado demuestra cómo, aun en una superficie reducida, la claridad espacial y la luz pueden redefinir por completo la manera de habitar.